La oligarquía reinante acaba
de mostrarnos su cara más fétida. Frente al resultado exhibido en su incapacidad
para gobernar que indican los lamentables índices experimentados y sufridos por
el pueblo de la Nación Argentina, ellos evidencian el aumento de la pobreza, el crecimiento del desempleo, el cierre
de empresas y comercios, la retracción del producto bruto nacional, la disminución
del poder adquisitivo de la moneda y por lo tanto del salario real y los
ingresos de la población, el endeudamiento de las generaciones por venir y
aumento del costo impositivo, para mencionar entre otros solo algunos de sus
logros, ahora frente a la perspectiva de derrota responde en su pánico
electoral recurriendo a la proscripción de un espacio político con el despliegue de maniobras moralmente
fraudulentas que nos retrotraen a los peores tiempos de la vida comicial
argentina, génesis de la caída de la otrohora
próspera república pujante, que los liberales supieron construir dentro
del orbe de las naciones civilizadas a su época.
La
desesperación los ha llevado a recurrir a la cooptación de un senador que excluido
por el Kirchnerismo ha contribuido a la ejecución de las malas prácticas que
registra su ADN totalitario, y ello ha ocurrido con el diseño y la aquiescencia
de los dirigentes del ahora llamado “Juntos por el Cambio”.
Las viles maniobras realizadas por de éste último espacio
lo ha colocado, después, en el camino de la cooptación de un mercenario
devenido en “traidor”, Alberto Asseff, quien avizorando en el precio pagado un
cálculo de beneficio a su ambición personal, ha incurrido en el quebrantamiento
de su palabra dada en desmedro de su honor.
La adulteración del cien por ciento de los números de
documentos de identidad de la totalidad de los candidatos presentados en las
listas de la Provincia de Buenos Aires constituye otra maniobra que nos exhibe el fraude en su intento por proscribir el “Frente Despertar”.
Esta práctica
ruin, nos exhibe que detrás de las declamadas manifestaciones de moralidad, de
las que suelen hacer gala los integrantes de “Juntos por el Cambio”, muy a su
pesar, medra en el corazón de sus
dirigentes una endeble capa de barniz moral presta a desaparecer ante la primera
exposición a una inclemencia electoral para su espacio.
Lo cierto es que estas maniobras inmorales ejecutadas,
conllevan el fraude de una calculada especulación destinada a proscribir de la
competencia electoral al “Frente Despertar”, cuya formula de candidatos inscripta
para la presidencia y la vicepresidencia de la Nación ha sido dada al binomio
de los Sres. José Luis Espert y Luis Rosales como representantes del espacio de
la corriente de pensamiento liberal que los ungiera.
Pese a las execrables maniobras ejecutadas, la madre
de la República y adalid del patrimonio de la moralidad de la política y la
pureza electoral nada ha dicho, ya que no hemos oído censurar esta práctica deleznable
a la Dra. Elisa Carrió, quien evidentemente mide con distinta vara ética según
la proscripción recaiga sobre propios o sobre ajenos de acuerdo a la
conveniencia de sus intereses electorales.
La historia juzgará ésta conducta por sus resultados,
ya que un proceder sin apego a un dechado de seráficas virtudes solo puede
conducir al pueblo de nuestra amada patria a un consabido nuevo fracaso como
sociedad.
Tal vez experimenten los autores de ésta maniobra de
la proscripción electoral, que su cálculo de suma resta, y que aquellos cuyos
votos que entendían adquirir mediante la práctica del vicio, ahora ofendidos y empujados
como enemigos en su encono, puedan llegar a identificar al presidente de la
Nación, Ing. Mauricio Macri como responsable de tal proceder, y sus efectos sean
causa de su perdición en la segunda vuelta electoral.
“No
luche tanto para ser libre, sino para vivir entre hombres libres”,
tal vez con esta máxima dada por Marco
Tulio Cicerón, los dirigentes de “Juntos por el Cambio” lleguen a entender que
el proceder republicano dicta e impone reglas distintas, cuando a su turno deban
reflexionar después de la contienda electoral sobre las causas de un eventual
fracaso.-
Guillermo Raúl Uccella
D.N.I.
12.797.032
UCEDE Pcia. De Bs. As.